Tu protagonista
Vas a armar a la persona que el lector va a seguir todo el libro. No con el color de pelo: con lo que de verdad la hace viva.

Más que nombre y aspecto
Muchos principiantes describen al protagonista como una ficha de documento: nombre, edad, alto, ojos verdes. Eso no engancha a nadie. Lo que engancha es lo de adentro.
Un personaje que el lector sigue tiene estas piezas:
- Lo que quiere (deseo externo): la meta concreta de la historia. Ganar el concurso, volver a casa, encontrar a su hermano. Se ve, se puede filmar.
- Lo que necesita (verdad interna): lo que en realidad le falta para estar completo. Suele ser lo opuesto a lo que cree querer. Quiere el ascenso; necesita aprender a pedir ayuda.
- La herida: algo que le pasó antes de la historia y lo marcó. De ahí salen sus miedos.
- La mentira que cree: la idea falsa que arrastra por culpa de la herida. “No se puede confiar en nadie.” “Si me muestro, me lastiman.”
- Su voz (3 detalles): cómo habla y se mueve. Una muletilla, un gesto, una manía. Tres detalles alcanzan para que se sienta una persona y no un maniquí.
- Una contradicción: lo que lo hace humano. El tipo duro que llora con las películas. La que da consejos buenísimos y no se los aplica.
Armalo con IA (sin que te lo invente todo)
No le pidas “creame un personaje” y aceptes lo primero. Dirigí vos. Pasale tu premisa y pedile que te pregunte primero, así el personaje sale de tu cabeza y no de la suya:
Esta es mi premisa: [PEGÁ TU PREMISA].
Quiero construir a mi protagonista. Antes de proponer nada, haceme 4 o 5 preguntas,
de a una, para entender quién es esta persona (qué quiere, qué le falta, qué le pasó).
Recién después armá una ficha con: deseo externo, necesidad interna, herida,
la mentira que cree, 3 detalles de voz y una contradicción que lo haga humano.Contestá con lo que se te ocurra, aunque sea flojo. Después leés la ficha, te quedás con lo que te gusta y parcheás lo que no: “La herida me cierra, pero la contradicción es genérica. Dame 3 opciones distintas.”