Los tres actos
Antes de los 12 pasos, lo más simple: casi toda historia que te gustó tiene tres partes. Si entendés estas tres, ya entendés cómo se sostiene un libro.

Acto 1: el planteo
Acá presentás lo básico y después rompés el equilibrio. Tiene tres trabajos:
- Mostramos al protagonista en su vida normal (quién es, qué quiere).
- Mostramos el mundo (dónde y cuándo, sin pasarte).
- Pasa algo que lo rompe todo: un evento que saca al protagonista de su rutina y arranca la historia de verdad.
Ese “algo que rompe” es clave. Sin eso, no hay historia, hay una descripción. En El señor de los anillos es heredar el anillo. En una de romance, es el encuentro que cambia todo.
Acto 2: el medio
Es la parte más larga y donde más gente se pierde. Tiene tres movimientos:
- Lo que el protagonista intenta para resolver el problema.
- Lo que sale mal (porque si saliera fácil, no habría libro).
- Lo que aprende por el camino, sobre el mundo y sobre sí mismo.
El truco del medio: que las cosas se pongan cada vez más difíciles. El protagonista prueba algo, falla, prueba otra cosa peor, falla más. La tensión sube.
Acto 3: el final
Acá se cierra todo. Dos trabajos:
- La decisión o el enfrentamiento: el protagonista encara el problema más grande de frente. Es el momento al que venía construyendo toda la historia.
- Cómo cierra: qué pasa después, cómo queda el protagonista, qué cambió desde el Acto 1.
No hace falta que sea un final feliz. Tiene que ser un final que se sienta ganado.