Tu mundo (sin pasarte)
Tu historia pasa en algún lado. Vas a armar ese lugar con lo justo para que se sienta real, sin caer en la trampa de construir un universo entero antes de escribir una sola escena.

Worldbuilding lite: lo mínimo que hace falta
No importa si tu historia pasa en tu propia ciudad o en un planeta inventado: el lector necesita sentir dónde está parado. Pero para empezar no te hace falta una enciclopedia. Te alcanza con cuatro cosas:
- Tiempo y lugar: ¿cuándo y dónde pasa? “Un pueblo de la costa, hoy.” “Una estación espacial, dentro de 200 años.” “Una ciudad europea, después de una guerra.” Una línea.
- 2 o 3 locaciones, cada una con un detalle sensorial: los lugares donde va a pasar la acción. No los describas enteros: dale a cada uno un detalle que se sienta (un olor, un sonido, una textura). “La cocina que siempre huele a pan quemado.” Eso vale más que un párrafo de medidas.
- 1 regla del mundo: algo que en tu historia funciona distinto a lo esperado. En fantasía, cómo funciona la magia. En un drama realista, una regla social: “en este pueblo, nadie habla de lo que pasó.” Una sola, clara.
- 1 objeto que importa: una cosa con peso en la historia. Una carta vieja, un anillo, un arma, un cuaderno. Algo que el lector va a recordar.
Con esas cuatro piezas, la IA (y el lector) ya tienen un mundo donde pararse.
Armalo con IA
Pasale tu premisa y tus personajes, y armá el mundo en chico:
Esta es mi historia: [PREMISA + PROTAGONISTA EN 2 LÍNEAS].
Ayudame a armar el mundo, pero quiero algo mínimo, no una enciclopedia. Dame:
tiempo y lugar en una línea; 2 o 3 locaciones, cada una con UN detalle sensorial
concreto; 1 regla de este mundo que lo haga particular; y 1 objeto que importe.
Nada de párrafos largos: detalles específicos y al hueso.Leé lo que sale y quedate con lo que te prende. Lo que no, lo parcheás o lo descartás. Este es el corazón de tu mundo; el resto lo vas a ir descubriendo escena por escena.