El reporte semanal
El dashboard es para mirar; el reporte es para contar. Son cosas distintas: el panel le sirve al que ya sabe leerlo (vos); el reporte le habla al que no tiene por qué saber (el dueño, un socio, tu cliente futuro). Hoy montás el sistema que lo escribe — porque la palabra clave de esta lección es generado, no escrito.
La anatomía del reporte que se lee
Los reportes de marketing mueren sin abrirse porque parecen tarea: tablas, siglas, 4 páginas. El que sí se lee tiene tres párrafos y cero siglas:
- Qué pasó — la semana en dos líneas humanas: “Entraron 9 consultas nuevas, 3 más que la semana pasada. La calculadora trajo 5 — sigue siendo la puerta favorita.”
- Qué significa — la lectura del operador: “El crecimiento viene del post del martes (el de los turnos caídos). El cuello sigue en respuesta: 2 consultas esperaron más de un día.”
- Qué se hace — la decisión: “Esta semana: más contenido del estilo del martes, y activamos el aviso automático para responder antes.”
Qué pasó, qué significa, qué se hace. Cualquier persona del planeta lee eso en un minuto y queda informada de verdad.

Montá el generador
Esto es tu rutina del Paso 1 (módulo 6) en su versión más valiosa:
Creemos la rutina "reporte-semanal" del proyecto:
1. Leé la planilla del tablero (la última semana y las 3 anteriores)
y el CRM.
2. Generá el reporte de tres párrafos: QUÉ PASÓ (números clave con
comparación, en lenguaje humano), QUÉ SIGNIFICA (tu lectura: a qué
se atribuye, dónde está el eslabón flojo), QUÉ SE HACE (1-2
acciones concretas propuestas para la semana).
3. Reglas: cero siglas sin explicar, cero tablas, máximo 12 líneas.
Los números siempre comparados ("9, contra 6 la semana pasada" —
un número solo no dice nada).
4. Al final, una línea de "para mirar": algo que todavía no es
problema pero conviene vigilar.
Guardala como rutina. La corro cada lunes después de cargar el tablero.Corré la primera ahora. Leé el resultado con doble sombrero: como operador (¿la lectura es correcta? ¿la acción propuesta es la que vos tomarías?) y como dueño (¿se entiende sin saber marketing?). Ajustá la rutina — no el reporte — hasta que ambos sombreros aprueben.
El detalle de oficio: la decisión es tuya
Fijate el diseño: el sistema propone la acción de la semana, pero el ritual del lunes (módulo 1) dice que la decisión la tomás vos y la anotás. El reporte generado no reemplaza al operador — le ahorra la redacción para dejarle el criterio. Esa división del trabajo es exactamente la correcta, y vas a reconocerla: es “Claude propone, vos aprobás” — la regla de tu primera semana del Paso 1 — operando a nivel negocio.
El reporte cuenta qué pasó. La próxima lección entrena lo que el sistema no puede hacer por vos: leer y decidir — el árbol de diagnóstico del operador cuando un número se cae.