La historia que contás
Cierre del módulo de prueba con la pieza que no es página ni documento: tu historia. Cuando un dueño le cuente a su socio por qué te quiere contratar, no le va a mostrar tu portfolio — le va a contar una historia. Mejor que sea la que vos elegiste contar.
Tu historia ya existe (y es buena)
No hay que inventar nada — hay que ordenar lo que pasó. Tu materia prima real:
- Venís de [TU MUNDO: marketing, ventas, el rubro X, otra cosa] — contexto que te hace entendible.
- En algún momento aprendiste a construir con IA — sitios, sistemas, automatizaciones — el giro que te hace interesante.
- Construiste una máquina de marketing completa y la documentaste — la prueba que te hace creíble.
- Y ahora construís eso para [NICHO] — la oferta que te hace útil.
Contexto → giro → prueba → oferta. Esa estructura funciona porque es la de cualquier buena historia: alguien normal, algo cambió, hay evidencia, y te incluye a vos (el que escucha).

Las tres versiones (cada una tiene su momento)
Leé modelo.md, oferta-final.md y mi caso. Escribí mi historia en tres
versiones, con la estructura contexto → giro → prueba → oferta:
1. DOS FRASES (la presentación): para bios, DMs, "¿y vos qué hacés?".
Ejemplo de forma: "Vengo de [MUNDO] y hoy construyo [SISTEMAS] para
[NICHO]. El último: [UNA LÍNEA DEL CASO]."
2. UN MINUTO (la del inicio de una llamada): la historia completa pero
al hueso, terminando en por qué me especialicé en [NICHO].
3. CONVERSACIÓN (los bloques sueltos): las 4-5 mini-anécdotas reales
que puedo dejar caer cuando vengan al caso — la del primer build,
la de la semana en vivo de la máquina, la del error que aprendí.
Reglas: primera persona, cero épica falsa, los números del caso son
los honestos. Memorable ≠ inflado.
Guardalas en historia.md.Módulo 2 cerrado: la prueba está completa — caso, operación propia, portfolio y historia. Ya no hay nada que “preparar”. El módulo que viene es el que veníamos a buscar: captación — salir a conseguir las conversaciones.