Paso 2 — Memoria
Antes de construir cosas divertidas, 10 minutos que valen oro.
Por defecto, Claude empieza cada sesión en blanco. No sabe quién sos, qué estás construyendo, ni cómo te gusta trabajar. Si no lo arreglás, vas a estar reexplicándote una y otra vez, en cada chat, para siempre.
La solución es la memoria: archivos que Claude lee solo, al empezar cada sesión. Los configurás una vez y todas las sesiones que vienen son más rápidas, más afiladas y más baratas.

💡 10 minutos acá te ahorran 10 horas después. Es el mejor cambio de relación esfuerzo/resultado de todo el programa. La memoria es el multiplicador de todo lo que viene: un Claude que ya conoce tu voz, tus proyectos y qué considerás “listo” hace que cada lección siguiente salga mejor, más rápido y más barata.
Más que un archivo: un sistema
No alcanza con un solo archivo. Vas a armar un sistema chico de archivos, cada uno con un trabajo:

CLAUDE.md— el ancla. Quién sos, cómo te gusta trabajar, y a qué archivo ir cuando hace falta.alma.md— el humano detrás del trabajo: tu historia, tus creencias, tu porqué.voz.md— cómo hablás: tu tono, tus palabras, las que nunca usás.diseno.md— cómo te ves: tus colores, tus tipografías, tus reglas visuales.audiencia.md— a quién querés llegar: sus dolores, sus sueños, sus palabras.
Lo mejor: no los escribís de la nada. Claude te entrevista, una pregunta a la vez, y los escribe por vos. Vos nunca tocás un archivo ni la terminal: le hablás en español en la app.
No te asustes por la lista. Vas a armar
CLAUDE.mdprimero (eso solo ya cambia todo) y sumás los demás de a uno. Cada uno es un chat corto.
Lo que vas a lograr en este capítulo
- Entender los dos tipos de memoria (global y de proyecto).
- Armar tu
CLAUDE.mdglobal con la línea protocolo. - Sumar tus 4 archivos de contexto (alma, voz, diseño, audiencia).
- Probar que Claude realmente te lee.
- Generar una tarjeta “Claude me conoce” para guardar.
- Agarrar el hábito de mantener tu memoria viva.