Actualizar la memoria: el hábito
Configurar tu memoria una vez es el paso uno. Mantenerla al día es la habilidad de verdad: una memoria que armaste el día 2 y no tocás más queda vieja para el día 12, y Claude empieza a trabajar con una foto vieja de vos.
El hábito es simple: cuando algo cambia, decíselo a Claude.

Capturá los hechos en el momento
¿Elegiste un nicho nuevo? ¿Cambiaste lo que estás construyendo? ¿Decidiste cómo te gusta algo? Decíselo ahí mismo, en palabras:
Acordate de esto para la próxima: [el hecho]. Guardalo en mi memoria y mostrame la
línea que agregaste.Claude actualiza tu memoria solo: vos no abrís nada ni tocás un archivo. La próxima sesión ya lo sabe. Las mejores memorias crecen de a una línea, mientras trabajás, no en una sentada gigante que nunca vas a repetir.
Sumar no es acumular
Mantenelo corto. Una memoria inflada hace a Claude peor (lo viste en la lección anterior). Así que el hábito completo es: sumá el hecho que importa, soltá el que ya murió. Una memoria liviana le gana a una larga, siempre.
El loop para el resto de tu vida de constructor: algo cambia → “acordate de esto” → está la próxima sesión.