Guardrails para agentes de IA

Tres capas. Una: los modos de permiso de la app (Ask para lo nuevo, Auto solo para lo conocido y de bajo riesgo, Plan para encargos grandes). Dos: la lista de lo que jamás va solo —publicar, enviar, borrar, pagar—, porque no tienen deshacer. Tres: los límites escritos al final de cada briefing grande.

Delegar sin reglas no es confianza: es descuido. Un sistema de seguridad para agentes tiene tres capas, de la más automática a la más tuya. Es la diferencia entre dormir tranquilo con tareas corriendo solas y no.

Capa 1 — Los modos de permiso

La app tiene un selector de permisos con tres modos. Conocerlos es elegir cuánta soga das:

  • Ask (el de siempre): la IA propone, vos aprobás cada cambio. Tu modo por defecto, y el correcto para todo lo nuevo.
  • Auto accept: los cambios de archivos se aplican solos. Útil cuando iterás rápido algo de bajo riesgo que ya viste funcionar. Se entra sabiendo, se sale al terminar.
  • Plan: la IA solo piensa y propone, no toca nada. Ideal para arrancar encargos grandes.

La regla de uso: nuevo o delicado → Ask. Conocido y de bajo riesgo → Auto, un rato. Grande → Plan primero.

Capa 2 — La lista de lo que jamás va solo

Lo que un agente jamás hace solo: publicar, enviar, borrar, pagar

Hay acciones que no se delegan sin OK humano, nunca, sin importar cuánta confianza haya:

  1. Publicar (un sitio, un post, cualquier cosa que vea gente).
  2. Enviar (mails, mensajes, lo que llegue a una persona real).
  3. Borrar (archivos, datos, cualquier cosa irreversible).
  4. Pagar (obvio, pero va en la lista).

¿Por qué tan estricto? Porque todo lo demás tiene deshacer. Estas cuatro, no. Un reporte mal hecho se rehace; un mail mal mandado, mandado está.

Capa 3 — Los límites escritos en el briefing

Las dos capas de arriba vienen con la herramienta. La tercera la escribís vos: las reglas dentro del prompt. Las tres que nunca sobran:

- No publiques, envíes, borres ni pagues nada: todo eso me lo proponés
  y lo hago yo (o te doy el OK explícito).
- Si algo es ambiguo o falta información, anotalo y preguntame al final
  — no inventes ni adivines.
- Si algo falla a mitad de camino, frená y reportá hasta dónde llegaste
  — no improvises un plan B sin avisarme.

Pegá ese bloque al final de tus briefings grandes. Tres líneas, cero drama después.

La seguridad bien hecha es invisible

Nada de esto te frena: seguís delegando, programando y durmiendo. La diferencia entre el que usa agentes con guardrails y el que no, no se ve en los días buenos — se ve el día que algo sale raro y el daño fue “un reporte feo” en vez de “un mail a 200 personas”.