Cómo verificar el trabajo de la IA
No le creas: pedí evidencia. Cuando diga 'listo', respondé 'mostrame que funciona: probalo y contame qué hiciste y qué pasó'. Lo crítico lo comprobás vos —el formulario mandándote un mail, el deploy desde el teléfono—. Y los errores se atacan con método: leer la primera línea, aislar cuándo aparece, pegar el error con contexto, y pedir bien la siguiente vuelta.
Hay una diferencia de fondo entre los que usan IA como juguete y los que construyen cosas reales con ella: los segundos no le creen — verifican. No por desconfianza con drama: es parte normal del trabajo.
”Listo” no es un hecho, es una afirmación
Cuando la IA dice “listo, ya funciona”, eso es una afirmación — bien intencionada, generalmente cierta, y a veces no. Las frases que tienen que volverse reflejo:
Mostrame que funciona: probalo y contame exactamente qué hiciste y qué pasó.¿Qué casos probaste? Probá también [EL CASO RARO QUE TE IMPORTA].Antes de decirme que está listo, verificalo contra esta lista: [TU DEFINICIÓN DE "LISTO"].
Y la regla de oro: lo crítico lo comprobás vos. El formulario se prueba mandándose un mail. El deploy se abre desde el teléfono. El link se clickea. Treinta segundos de verificación propia en lo que importa — ese es todo el secreto.
El método completo del error

El error se pega, no se sufre. Pero para los casos donde pegarlo una vez no alcanza, la versión completa:
- Leé el error — la primera línea suele decir qué pasó, el resto es eco. Buscá nombres que reconozcas (tu archivo, tu formulario).
- Aislá — ¿cuándo aparece exactamente? ¿siempre, o solo al hacer X? ¿desde cuándo? (“desde que agregamos el formulario” es oro puro como pista).
- Pegá el error completo + lo que aislaste:
Este error aparece solo cuando [X], desde que [Y]: [ERROR]. Arreglalo. - Pedí bien la siguiente vuelta — si el primer arreglo no anduvo, no repitas “no funciona”: agregá información. Cada vuelta con datos nuevos converge; cada “sigue igual” da vueltas en círculo.
Cuando no sale: cambiá de estrategia, no de intensidad
El guardarraíl mental para los días torcidos: si después de 3 o 4 vueltas no sale, cambiá de estrategia, no de intensidad. Pedile: Frenemos. Resumí qué sabemos del problema, qué probamos, y proponeme dos caminos distintos. Eso destranca más que insistir.
Grabalo en la memoria
Tu estándar de calidad se puede institucionalizar en cada sesión futura:
Acordate de esto para siempre: cuando termines algo, verificalo y
contame qué probaste — no me digas "listo" sin evidencia. Y si un
problema lleva más de 3 intentos, frená y proponeme caminos distintos.