Cómo usar Claude: la guía para empezar
Entrás a claude.ai, creás una cuenta gratis y le escribís en español lo que necesitás — con contexto: quién sos, qué querés y para qué. Claude responde, y vos refinás pidiendo cambios como se los pedirías a una persona. Para cosas que funcionan (páginas, herramientas), el resultado aparece como artifact al costado del chat.
Usar Claude no requiere manual: es una conversación. Pero hay una diferencia enorme entre usarlo como buscador y usarlo como alguien que trabaja con vos — y esa diferencia está en cómo le escribís. Acá va el arranque completo, de cero.
Creá la cuenta (gratis)
Entrá a claude.ai desde cualquier navegador y registrate con tu mail o tu cuenta de Google. No hace falta tarjeta ni instalar nada: el plan gratis alcanza para todo lo que sigue.
El primer pedido que funciona

El error de todo el mundo: escribir como en Google (“marketing restaurante ideas”). Claude no es un buscador — es un interlocutor. Dale lo que le darías a una persona que acaba de llegar a ayudarte:
Tengo [TU NEGOCIO/PROYECTO, una línea]. Necesito [QUÉ QUERÉS,
concreto]. Es para [PARA QUIÉN / PARA QUÉ]. Tono: [CÓMO QUERÉS
QUE SUENE]. Preguntame lo que te falte antes de arrancar.Esa última línea cambia todo: en vez de adivinar, Claude te pregunta — y la respuesta sale a medida.
El loop: pedí, mirá, refiná
Lo que devuelve la primera vez es un borrador, no un veredicto. El método es un loop: mirás lo que hizo, pedís el cambio, repetís. “Más corto.” “Menos formal.” “La segunda opción, pero en voseo.” Cada vuelta acerca el resultado — y nunca hace falta empezar de nuevo: Claude recuerda toda la conversación.
Cuando querés algo que funcione (no solo texto)
Pedile una página web, una calculadora o una presentación y aparece un artifact: un panel al costado del chat donde el resultado vive y funciona de verdad — lo ves, lo probás y lo publicás con un link. Es la puerta de entrada a construir con IA, gratis y sin instalar nada.