Qué es el A/B testing

El A/B testing es comparar dos versiones de algo —un anuncio, un titular, una landing— mostrando cada una a una parte de la audiencia para ver cuál rinde mejor. Reemplaza la opinión por datos: en vez de discutir qué titular es mejor, los probás. La clave es cambiar una sola cosa por vez y esperar volumen suficiente, o el resultado es ruido.

El A/B testing (o test A/B) es comparar dos versiones de algo para ver cuál funciona mejor —con datos en vez de opinión—.

Test A/B: la audiencia se divide entre la versión A y la B y se mide cuál gana, cambiando una sola cosa.

Cómo funciona: mostrás la versión A a una parte de la audiencia y la B a otra, y mirás cuál convierte más. Sirve para titulares, anuncios, asuntos de mail, botones, landings enteras.

Dos reglas para que valga:

  • Cambiá una sola cosa por vez. Si cambiás el titular y la imagen, no sabés cuál movió la aguja.
  • Esperá volumen. Con pocas visitas o pocas conversiones, la diferencia es ruido estadístico, no una señal.

Bien hecho, convierte el «me parece» en «sabemos». Mal hecho —apurado o con todo cambiado a la vez—, es superstición con tablas.