Prompts de copywriting con IA que funcionan

No son frases mágicas: son cinco patrones reusables. Volumen con variedad estructural (N opciones con estructuras impuestas), filtro con criterio explícito (puntuá por tus criterios escritos), iteración quirúrgica (qué línea y hacia dónde, nunca «mejoralo»), traducción de escalera (de característica a emoción) y reescritura con molde (tu contenido en una estructura probada).

Los prompts de copy no son frases mágicas — son cinco patrones que conviene dominar porque un buen prompt repetible te ahorra reinventar el pedido cada vez. Importan menos que el contexto (el research es el 70% de la calidad), pero bien usados convierten cada sesión en una fábrica.

Los cinco patrones

1. Volumen con variedad estructural. Nunca “dame un titular”: siempre N opciones con estructura variada impuesta (5 de promesa, 5 de problema, 5 de mecanismo). La variedad impuesta evita el vicio de la IA: darte diez versiones de la misma idea.

2. Filtro con criterio explícito. Generar es barato; el valor está en filtrar con tus criterios escritos (“puntuá por: claridad / relevancia al avatar / honestidad / humanidad”). Sin criterios, la IA elige por elocuencia — y la elocuencia no convierte.

3. Iteración quirúrgica. Nunca “mejoralo”: siempre qué y hacia dónde — “la línea 3 suena a folleto: reescribila como la diría el dueño en el bar” / “el cierre afloja: 3 versiones más cortas y directas”.

4. Traducción de escalera. El patrón resultado-no-característica: “subí esto por la escalera característica → ventaja → resultado → emoción, con las palabras del research”.

5. Reescritura con molde. Tomar contenido propio y verterlo en una estructura probada: “tomá este caso y contalo con el esqueleto problema → proceso → números → moraleja”.

De patrones a rutinas

Convertí los patrones en rutinas de copy (para invocar por nombre):
1. "titulares" → volumen con variedad (20, 4 estructuras) + filtro (mis
   4 criterios) para cualquier pieza.
2. "hooks" → ídem con las 6 fórmulas de ads + filtro de feed.
3. "asuntos" → las 5 fórmulas de email + preheaders + filtro de casilla.
4. "traducir" → la escalera completa sobre cualquier característica.
5. "afinar" → iteración quirúrgica: le marco línea y dirección, propone 3.
Cada rutina lee SIEMPRE research.md + oferta.md + voz antes de producir.

A partir de ahí tu sesión suena así: “corré titulares para la landing del cliente nuevo” → 20 opciones filtradas en un minuto → tu elección → “afiná: la 7, más corta”. Eso es una fábrica operando.

El prompt no reemplaza el criterio

La trampa de la fábrica eficiente: como producir es instantáneo, la tentación es saltarse el filtro humano (“ya está bien la primera”). No. Las rutinas producen candidatos; el copywriter —vos— elige y afina. El día que aceptes la primera opción sin mirarla, la fábrica empezó a producir mush con tu firma.