¿Por qué nadie abre mis emails?
Con una lista chica, primero contá en absolutos: 3 de 8 abiertos es 37%, y está bien. Si de verdad está bajo, el asunto es el sospechoso número uno (concreto y útil le gana a ingenioso) y el remitente el segundo (¿sale del nombre de una persona o de «info@»?). Y verificá que no caigas en spam: mandate un mail a vos mismo y mirá dónde llega.
Antes de declarar que «nadie» abre, asegurate de estar leyendo bien el número —y después atacá las causas reales—.
Primero, leé bien el dato
Con lista chica, los porcentajes engañan. Contá en absolutos: 3 de 8 personas es 37%, que es perfectamente sano. La estadística de aperturas recién significa algo con volumen.
Si de verdad está bajo
- El asunto es el sospechoso número uno. Concreto y útil («Tu reporte de octubre, en 2 minutos») le gana a ingenioso o misterioso.
- El remitente es el segundo. Un nombre de persona abre más que un «info@» anónimo.
- La entregabilidad. Mandate un mail a vos mismo: ¿llegó a la bandeja, a Promociones, o a spam? Si cae mal, el problema no es el asunto.