¿Cómo manejo los nervios antes de una llamada de venta?

Con método, no con valentía. Tres cosas bajan la presión: tené el guion de la llamada a la vista —no improvisás—; adoptá la postura del médico —no vas a convencer a nadie, vas a entender su problema, y eso saca el 80% del miedo—; y ensayá la conversación con la IA antes de las llamadas importantes. Los nervios se van con repeticiones.

Que te tiemblen las piernas antes de una llamada es normal y universal. La buena noticia: no se arregla con coraje, se arregla con preparación.

Las tres palancas

  1. El guion a la vista. La llamada tiene una estructura —apertura, preguntas, próximo paso—. Si la tenés delante, no estás improvisando: estás siguiendo un mapa.
  2. La postura del médico. No vas a convencer a nadie: vas a entender qué le duele. Ese cambio de objetivo —de vendedor a diagnosticador— saca la mayor parte de la presión, porque dejás de actuar.
  3. El ensayo con IA. Antes de una llamada importante, pedile a Claude que haga de cliente y practicá. Las repeticiones son lo que ablanda los nervios: la primera vez de verdad ya no es la primera vez.