¿Qué hago si mandé una propuesta y no me responden?
Primero, la pregunta clave: ¿la presentaste en una llamada o la tiraste por mensaje a la deriva? La propuesta huérfana muere sola. Para reflotar la actual: un toque a las 72 horas («¿pudiste verla? ¿qué te hizo ruido?») y una pregunta que destape la objeción real. Y a la próxima, siempre se presenta en vivo y se va con fecha de respuesta.
El silencio después de una propuesta rara vez es un «no»: casi siempre es una propuesta que se mandó mal.
El diagnóstico: ¿quedó huérfana?
Una propuesta enviada por mensaje, sin presentarla y sin fecha de respuesta, queda a la deriva —y a la deriva se hunde—. No es que no le interesa: es que no hubo un momento acordado para decidir.
Cómo reflotar la que ya está
- Un toque a las 72 horas, sin reproche: «¿Pudiste verla? ¿Qué te hizo ruido?».
- La pregunta que destapa. Casi siempre hay una objeción concreta —precio, tiempo, alcance—. Preguntala directo: un «no» claro vale más que un silencio.
Para la próxima
La propuesta se presenta en una llamada y se va con fecha de respuesta. Nunca más se tira y se espera.