Cómo rediseñar una web con IA

Elegí un sitio real y feo de un negocio de tu zona, mirá 5 minutos qué ofrece y qué debería hacer un visitante, y armá un brief exprés. Pedile a Claude que rehaga el inicio usando la información del original, no su diseño. El resultado: una pieza de portfolio con antes/después.

El rediseño es un clásico del oficio: agarrás un sitio real y feo —hay millones esperándote— y rehacés su página de inicio con todo lo que sabés. Es el mejor entrenamiento que existe, y el resultado es una pieza de portfolio con un superpoder: el antes/después.

El rediseño: el sitio viejo y feo y tu versión limpia, lado a lado

Elegí el sitio (con cariño)

Buscá el sitio de un negocio real de tu zona o tu rubro: la pizzería, el gimnasio, el estudio contable. Lo reconocés al toque: parece de 2009, no funciona en el teléfono, tiene un mail @hotmail como único contacto. Ese.

El ejercicio

  1. Mirá el sitio original 5 minutos y anotá: ¿qué ofrece el negocio? ¿qué debería hacer un visitante (llamar, pedir, ir)? ¿qué información útil tiene enterrada?
  2. Armá el brief exprés — cuatro palancas: para quién, qué acción, qué sensación, restricciones.
  3. Construí tu versión. Carpeta nueva, y a Claude:
Vamos a rediseñar la página de inicio de un negocio real. No copies nada
del sitio original — usamos su información, no su diseño.

El negocio: [QUÉ ES Y QUÉ OFRECE]
La info que tiene que estar: [HORARIOS / SERVICIOS / UBICACIÓN / CONTACTO]
La acción principal del visitante: [LLAMAR / PEDIR / RESERVAR]
Sensación: [LA QUE CORRESPONDA AL RUBRO]
Restricciones: moderno pero apropiado al rubro, mobile primero,
un solo color de acento.

Hacé una página de inicio completa en un index.html autocontenido.
  1. Pasale los retoques (jerarquía, paleta, aire, movimiento) y la pasada mobile.
  2. El antes/después: captura del original al lado de captura del tuyo.

Por qué este ejercicio vale oro

Primero, entrena el ojo: comparar tu versión contra una real te enseña más diseño que diez tutoriales. Segundo, llena el portfolio sin esperar clientes. Y tercero, el rediseño no pedido es una de las puertas de entrada clásicas a un primer cliente: “Hola, soy [VOS]. Me gusta lo que hacen y les rediseñé la página de inicio para mostrarles cómo podría verse: [LINK]”. No lo mandes si no querés; guardalo. El día que quieras tu primer cliente, ya tenés la llave hecha.

Si algo sale mal

  • Te da culpa “robarle” el diseño. No le robaste nada: usaste información pública y construiste algo nuevo. Es un ejercicio (y el día que se lo mandes, un regalo).
  • Tu versión no es claramente mejor. Volvé a los retoques de a uno. Y compará en el teléfono: ahí tu versión gana por paliza segura (la original ni abre bien).