Cómo escribir la oferta y el precio de una landing
El cierre de la landing pide la compra en tres secciones. La oferta apila 4-7 componentes dichos como resultados. El precio nunca llega desnudo: ancla (el costo del problema), número, garantía, en ese orden. La FAQ responde las 4-6 objeciones reales del research, escritas en la voz del lector y respondidas de frente. Cierra un CTA con la promesa reformulada.
El lector ya cree. Ahora viene el tramo donde el copy amateur se pone nervioso y el profesional se pone preciso: pedir la compra. Tres secciones —oferta, precio, FAQ— y un CTA final, cada una desarmando una capa de la duda.
La oferta: el apilado en resultados
Acá se lista qué incluye, y cada componente se dice como resultado, con su spec de respaldo entre paréntesis si hace falta: “Tu agenda llenándose sola (sistema de turnos + confirmación en caliente)” — el plato primero, la cocina de yapa. Estructura: 4-7 componentes apilados, cada uno con su línea de resultado. Más de 7 es ruido: el valor no se apila infinito, se percibe completo.
El precio: anclado y sin riesgo

El número nunca aparece desnudo — llega con dos escoltas:
- El ancla antes: el costo del problema. “El agujero que vimos cuesta ~$X por mes. El sistema completo: $Y, una vez.” Anclado contra el problema se lee como inversión; desnudo, como gasto.
- La garantía después: el riesgo cambiando de manos, inmediatamente debajo del número — porque la objeción “¿y si no funciona?” nace exactamente al ver el precio.
Ancla → número → garantía: el sándwich que hace tragable cualquier precio justo.
La FAQ: las objeciones reales, de frente
La FAQ no es para preguntas logísticas de relleno (“¿emiten factura?” va al pie). Es donde las objeciones del research se responden a cara descubierta — las 4-6 con evidencia que catalogaste:
- “¿Esto funciona si mi negocio es [el caso raro]?” → la respuesta honesta con su prueba.
- “Ya probé algo parecido y fue plata tirada.” → la absolución + el mecanismo en corto.
- “No tengo tiempo para meterme en algo nuevo.” → el esfuerzo real, en horas, sin maquillar.
Regla: la pregunta se escribe como la diría él (con sus palabras, hasta con su tono de duda) y la respuesta empieza con la respuesta —sí/no/depende-de-esto—, no con un rodeo.
El CTA final
La promesa reformulada (otro ángulo de la misma, no repetida textual) + la acción + una línea anti-fricción: “15 minutos, sin compromiso, te lleves lo que te lleves.” El que llegó hasta acá quiere que lo ayuden a decir que sí.
El test del sándwich
Tapá el ancla y la garantía y mirá el precio desnudo: ¿se siente más caro? Eso que sentiste es el sándwich trabajando.