Cómo darle memoria a un proyecto en Claude Code
Ponés un CLAUDE.md dentro de la carpeta del proyecto. Claude lo lee al abrir esa carpeta, encima del global. Lleva tres cosas en una pantalla: qué es el proyecto y su objetivo, las decisiones que dolería re-decidir, y el estado con los próximos pasos. Con eso retomás un proyecto frío en minutos.
Tu memoria global dice quién sos. Pero cada proyecto tiene su propia historia: qué es, qué decisiones tomaste, qué falta. La memoria de proyecto resuelve uno de los problemas más viejos del trabajo creativo: retomar un proyecto frío.
El problema del proyecto frío

Abrí mentalmente una carpeta tuya dentro de tres meses. ¿Por qué el botón decía eso? ¿Qué servicio de formularios usaste? ¿Qué faltaba hacer? Sin memoria, ese arqueo lo hacés vos, a mano, cada vez — y Claude tampoco tiene idea: ve archivos, no historia.
La solución es un CLAUDE.md dentro del proyecto. Claude lo lee al abrir esa carpeta, encima del global. Global = quién sos; proyecto = dónde estaban parados.
Qué lleva (y qué no)
La memoria de proyecto perfecta cabe en una pantalla:
- Qué es esto: dos líneas. (“Landing para barberías; el objetivo es que reserven una llamada.”)
- Decisiones tomadas: las que dolería re-decidir. (“Formularios con [SERVICIO]; paleta sobria con un acento; sin menú a propósito.”)
- Estado y próximos pasos: qué está hecho, qué sigue.
Lo que NO lleva: la historia de cada cambio, explicaciones del código, novelas. Una pantalla.
Instalala
Abrí tu proyecto más importante y pedile:
Creá el CLAUDE.md de este proyecto. Mirá los archivos que hay, acordate
de lo que hicimos, y armalo con:
1. Qué es este proyecto y su objetivo (2 líneas).
2. Decisiones tomadas que conviene no olvidar (las técnicas y las de
diseño — las que haría falta saber si llegaras de cero).
3. Estado actual y próximos pasos pendientes.
Mostrámelo antes de guardar. Corto: si no entra en una pantalla, sobra.Revisá lo que propone — vos sabés qué decisión importa y cuál no.
La prueba del proyecto frío
Simulá los tres meses: cerrá la sesión, abrí una nueva en esa carpeta, y preguntá: ¿Dónde estábamos con este proyecto y qué convendría hacer ahora? Si te resume el proyecto, las decisiones y te propone el próximo paso correcto, acabás de comprarle un seguro de continuidad a cada cosa que construyas.
El hábito de cierre
La memoria de proyecto vive si se actualiza. El hábito es una frase al terminar cada sesión de trabajo:
Para cerrar la sesión: actualizá el CLAUDE.md con lo que decidimos hoy
y los próximos pasos.Diez segundos. Tu yo de mañana —y cualquier agente que mandes a esa carpeta— arrancan parados donde vos terminaste.