# Cómo arrancar un proyecto con un cliente (kickoff)

> ¿Cómo arranco un proyecto con un cliente nuevo?

Arrancás con una llamada de kickoff de 30 minutos: repasás el scope hasta su OK, listás lo que necesitás de él con fechas, definís un canal único y la cadencia, y cerrás con el próximo hito visible. Después, un update semanal innegociable. Los clientes no se pierden por mal trabajo: se pierden por silencio, y el update mata la duda.

> Fuente: https://magoallegri.com/biblioteca/como-arrancar-un-proyecto-con-un-cliente

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Dato del oficio que nadie cuenta: **los clientes no se pierden por mal trabajo, se pierden por silencio**. Un cliente que no sabe cómo viene el proyecto se inventa la respuesta, y la que se inventa siempre es peor que la real. El arranque monta el sistema que fabrica clientes tranquilos: kickoff, canal y cadencia.

## El kickoff (30 minutos que ordenan meses)

[Figura: La agenda del kickoff de 30 minutos en cuatro pasos: repasar el scope, lo que necesitás del cliente, canal y cadencia, y el próximo hito]

La primera llamada post-cierre, con agenda fija:

1. **El scope, repasado juntos** (10 min) — el documento de alcance leído en voz alta donde importa: entregables, plazos, qué necesitás de él. Cierre: su OK explícito.
2. **Lo que necesito de vos** (10 min) — la lista concreta con fechas: accesos, fotos, textos, respuestas. Y la frase que salva el cronograma: *"Mi parte tiene fechas; las tuyas también — si algo tuyo se demora, el plazo se corre, ¿estamos?"*
3. **Cómo nos comunicamos** (5 min) — el canal y la cadencia.
4. **El próximo hito** (5 min) — qué va a ver y cuándo: *"El [DÍA] te muestro [LA PRIMERA PIEZA] funcionando."* El cliente sale sabiendo exactamente qué esperar.

## El canal único y la cadencia

**Un canal** — el que el cliente use de verdad (WhatsApp, casi siempre) — y todo pasa por ahí. Nada de "te lo mandé por mail / era por Instagram / lo hablamos por teléfono": un canal = un historial = cero "yo entendí otra cosa".

**La cadencia: el update semanal, innegociable.** El viernes, pase lo que pase, le llega su update: qué se avanzó (concreto, con captura si hay algo visible), qué viene la semana próxima, y si necesitás algo de él, qué y para cuándo. Máximo 8 líneas, en tu voz. El update hace algo mágico: el cliente nunca llega a preguntarse *"¿qué estará pasando?"* — la respuesta le llega antes que la duda. Cuatro viernes de updates puntuales construyen más confianza que cualquier promesa de venta.

## El cuello de botella vas a ser... él

Preparate para la ironía universal del rubro: tu entrega va a estar frenada esperando sus fotos, sus accesos, sus respuestas. El sistema anti-bloqueo: pedidos con fecha en el update, recordatorio único a las 48hs, y si sigue sin llegar, la regla aplicada con cariño: *"Sin X no puedo avanzar con [PIEZA]; sigo con [OTRA PARTE] para no frenar, y el hito de [PIEZA] se corre hasta que llegue. ¿Lo conseguimos juntos?"* Documentado, amable, y tu cronograma deja de ser rehén.